Fue en mayo de 2016 cuando con motivo de las semifinales de Champions legue (el Atlético Madrid se enfrentaba al Bayer Múnich) mi prima, mi hermana y yo nos sacamos los billetes rumbo a la capital Bávara.

Las tres hinchas sufridoras seguidoras del Atleti no nos lo pensamos dos veces, y pese a que no pudimos conseguir entradas para el encuentro, decidimos liarnos la manta a la cabeza e ir igualmente a apoyar a nuestro equipo (¡¡lo que nos ahorramos en la entrada, nos lo gastamos en cerveza!! dijo mi prima), y de paso así hacíamos un poco de turisteo que tanto nos gusta a las tres.

En mi caso, no había estado nunca en ninguna ciudad alemana, y al no tener referencias tampoco me había hecho ninguna idea preconcebida de lo que me iba a encontrar. Digamos que no llevaba altas expectativas y finalmente esta ciudad me sorprendió muy gratamente.

Y es que Múnich además de ser mundialmente conocida por su afamado festival Oktoberfest, está considerada también como una de las ciudades más habitables. Los numerosos espacios verdes, las acogedoras cervecerías al aire libre, la limpieza de su red de metro y la proximidad de los Alpes, resultan una mezcla irresistible.

Tras nuestra experiencia de tres noches allí, esta es mi lista de cosas imprescindibles que ver y hacer en esta ciudad:

Marienplatz.

Esta plaza es el corazón de Múnich y de su centro histórico. El Neues Rathaus o Nuevo Ayuntamiento, de estilo neogótico, es el edificio más emblemático de esta plaza y destaca por su alta torre desde la que se obtienen unas magníficas vistas de la ciudad. Aquí debes tener en cuenta que cada día a las 11, 12 y 17 horas tiene lugar la llamada “Danza de Cooper” Esto es el carillón del reloj del Nuevo Ayuntamiento, en el salen unas figuras mecánicas que recrean escenas de la historia de Múnich.

 ¡Cuando nosotras estuvimos allí la plaza estaba inundada de aficionados colchoneros, menudo ambientazo! Llegamos incluso a ver a algunos de los jugadores del equipo, durante la mañana del encuentro dando un paseo por la zona.

Viktualienmarkt.

A tan solo escasos 300 metros de la Marienplatz se encuentra este mercado al aire libre lleno de tenderetes de alimentos y muy colorido. ¡Cuenta con una superficie de 22.000 metros cuadrados y más de 140 puestos! Fue una de nuestras primeras paradas en el recorrido por esta ciudad. La verdad que se hace ameno de visitar y cuenta con una zona habilitada dónde nos paramos a tomarnos las primeras cervezas del día…

Cervecería Hofbräuhaus. 

La cervecería más antigua de Múnich y una de las más famosas en el mundo. Buscando en internet los días previos a nuestro viaje, nos dimos cuenta de que esta era una de las paradas imprescindibles que realizar. Y es que esta cervecería ha sido testigo a lo largo de los años de muchos acontecimientos importantes; como la proclamación de la «República Soviética de Múnich” o del programa de los 25 puntos por el que pasaría a regirse el partido nazi. Es difícil encontrar sitio libre así que te recomiendo que vayas con tiempo. Allí degustamos platos típicos como el codillo o algunas variedades de salchichas. Pincha aquí para ver más acerca de la gastronomía.

Englischer Garten.

 Sin duda el parque más destacado de la Ciudad. Y una de las paradas que a mi más me gusto en nuestro viaje. Es inmenso, cuenta con más de 400 hectáreas! Recomendaría ir sin prisa a ver este área que cuenta ni más ni menos que con dos biergarten ( cervecerías al aire libre típicas alemanas), varias estructuras singulares, como una pagoda China de 35 metros de altura, e incluso un arroyo dónde los más intrépidos practican surf!

Pasea por su zona universitaria.

Un poco alejada del centro está la Ludwig Maximiliano University, una zona tranquila, con fachadas antiguas y bien conservadas y dónde poder comer a precios económicos.

Visita el Museo BMW.

Si eres amante del mundo del motor, no puedes dejar escapar la opción de visitar este museo. El coste de la entrada son 10 € y en el encontraras un repaso a la evolución del mundo de la automoción a través de vehículos,  motos y avionetas históricos.

Odeonsplatz.

La segunda plaza en importancia de Múnich después de la Marienplatz. Recibe su nombre debido a la antigua sala de conciertos, el Odeón.

Comer un Bretzel.  

Esta galleta con forma de lazo y un toque salado es realmente típica. De hecho es para los alemanes como el pan a los franceses! No acabes tu visita en esta ciudad sin probar uno.

Visita al campo de concentración Dachau

Uno de nuestros días allí contratamos la visita a Dachau, el primer campo de concentración Nazi y que estuvo en funcionamiento durante 12 años. Está situado a unos 13 km de Múnich y en la actualidad sus instalaciones se han reconvertido a museo conmemorativo.

Realmente consideramos que mereció mucho la pena. Y es que aunque no deja de ser estremecedor hacer el recorrido por los barracones , el crematorio, etc. Y ver la barbarie que allí se produjo, es adecuado hacer memoria y no olvidar lo que sucedió no hace tantos años. Además las explicaciones de nuestro guía Borja fueron excelentes , así que si vais a Múnich por varios días y tenéis oportunidad no dejéis de contratar este tour.

y hasta aquí mi visita y mi recorrido por las mejores cosas que ver y hacer en la ciudad de Múnich . Espero que os hayan gustado. Desde luego yo guardo muy buen recuerdo de ella y no sólo por que el Atlético de Madrid finalmente gano el partido y nos clasificamos para la final . Sino por que es realmente bonita y agradable de pasear, y más aún en primavera!