¡Si tienes previsto viajar próximamente a la Costa Brava, este post te interesa! Sigue leyendo y descubre cómo organizar una visita de cuatro días a esta zona.

Considero que 4 noches son suficientes para lograr tener una visión general y visitar los lugares principales, pero si puedes disponer de algún día extra sin duda lo agradecerás. Y es que esta costa cuenta con innumerables calas y pueblos bellísimos. ¡Estoy segura que una vez allí querrás conocerlos todos!

Cómo mi punto de origen es Asturias compré un billete de avión hasta Barcelona y es ahí donde, junto con mi amiga Joana, alquilamos un coche para iniciar nuestro periplo por la costa de Gerona.

Una vez tuvimos claro los sitios que queríamos conocer, pensamos que lo mejor sería establecer nuestro alojamiento en un punto base que nos quedase a medio camino de todos los lugares que visitar. Evitando así tener que hacer grandes recorridos en coche cada día. La localidad escogida para dormir estas 4 noches fue Begur.

Además de estar en un punto intermedio al resto de pueblos que visitamos, Begur cuenta con infinidad de hermosas calas, así como una amplia oferta de restauración. El alojamiento escogido también fue un gran acierto. Nos alojamos en el hotel Sa Riera, ubicado junto a la playa que lleva el mismo nombre. De él destacaría la amabilidad de su personal de recepción, siempre dispuesto a ofrecer todo tipo de indicaciones y facilidades durante nuestra estancia.

A continuación, os detallo las visitas que realizamos cada uno de estos 4 fantásticos días de road trip por la Costa Brava.


DÍA 1.  (TOSSA DEL MAR- CALA CAP ROIG – BEGUR)

Cuando organizamos estas vacaciones tanto mi amiga como yo, teníamos claro que además de conocer, queríamos aprovechar estos días para descansar y coger algo de sol. (Es fundamental a la hora de organizar unas vacaciones que tu acompañante y tú vayáis en sintonía. Ya os hablo de ello en mi entrada sobre como elegir el compañero ideal para viajar). Esta escapada se desarrolló los días previos a la festividad de San Juan, y eran para ambas nuestros primeros días de descanso del verano.  Así pues, acordamos que nuestros días en la Costa Brava debían ser una combinación de “turismo de sol y playa” y “de visitar”.

En nuestro primer día, una vez recogimos nuestro coche de alquiler, pusimos rumbo a Tossa del Mar. Una de las localidades más representativas y con más movimiento de toda la costa Brava. Llegamos entorno a las dos de la tarde, buena hora para hacer una pequeña caminata por el paseo de la playa, realizar algunas fotografías y buscar un sitio para comer.

De casualidad nos sentamos en el restaurante Las Rías (digo de casualidad porque fue de los pocos sitios que no llevábamos anotados previamente o que nos hubieran recomendado) ¡Y menudo acierto! Calidad – precio no puedo estar mejor. Pedimos unas coquinas de entrante, una paella de arroz negro y unos buenos tintos de verano. Todo exquisito.

Continuamos camino y nos paramos en cala Cap Roig a descansar un poco y aprovechar los últimos rayos de sol que el día nos ofrecía. Esta cala tiene como característica su gran islote rocoso de color rojizo que divide la playa en dos.  

Un par de horas después continuamos camino para llegar hasta el que sería nuestro alojamiento en Begur los próximos días. Como ya os comenté, esta localidad cuenta con una amplia oferta de locales de restauración, aquí os dejo una relación de los mejores:

  • Casa Juanita (especialidad en pescados)
  • Pizzeta (ubicado en una casa de indianos restaurada, además de comida italiana tiene tapeo)
  • Can Climent Platillos
  • Can Kai (Cocina japonesa)
  • Taverna Son Molas (Local de pinchos al estilo vasco)

DÍA 2 (CALA AIGUABLAVA – PERATALLADA)

Amanecimos temprano en nuestro segundo día con el fin de coger sitio en una de las calas más famosas de la zona.  Su emplazamiento privilegiado y sus aguas cristalinas hacen de Aiguablava una de las calas favoritas de aquellos que visitan Begur. Como bien nos hizo saber Elena, la recepcionista del hotel, en temporada alta es difícil encontrar sitio en esta pequeña playa.

Sombrilla en mano alcanzamos nuestro objetivo y nos dejamos maravillar por el hermoso paisaje disfrutando de una jornada de sol y baños. Para almorzar elegimos el chiringuito de la misma playa – Toc al Mar–  Probablemente el sitio que menos me gusto de todos a los que fuimos. No puedo decir que estuviera mala la comida, el nivel gastronómico de este viaje ha sido muy alto, pero me pareció bastante caro para las tres tapitas que nos pedimos. Supongo que en este caso pagamos la ubicación y que es el único chiringuito que había junto a esta playa.

Ya en la tarde nos dirigimos a nuestra siguiente etapa en este Road trip de 4 días por la Costa Brava: Peratallada. A escasos 20 minutos en coche desde nuestro alojamiento encontrábamos este pequeño pueblo medieval con muchísimo encanto. Peratallada cuenta con calles empedradas y muchas edificaciones adornadas por bellas buganvillas. Esta localidad está catalogada como uno de los núcleos medievales mejor conservados de toda Cataluña.

Para poner el broche de oro a esta jornada de verano cenamos en el restaurante La Cort. Disfrutamos de un magnifico menú y regresamos a nuestro hotel en Begur.

DÍA 3. (CALA SA TUNA Y CALELLA DE PALAFRUGELL)

La dinámica de este tercer día fue similar a la del día anterior. Aprovechamos el buen clima para conocer durante la mañana otra de las hermosas playas de la zona. En este caso la escogida fue Cala Sa Tuna. Una pequeña cala de piedra con un paisaje de esos de postal.  Pese a la incomodidad de este tipo de playas (prefiero sin duda las de arena), la recomiendo por lo bonito de su paisaje.  Además, alrededor cuenta con todo tipo de servicios y es de fácil acceso.

Al igual que en el día anterior almorzamos en uno de los chiringuitos de la playa.

Durante la tarde nos acercamos a conocer un antiguo pueblo de pescadores llamado Calella de Palafrugell. ¡Menudo flechazo! Mirara a donde mirara la palabra que salía en mi mente era belleza. Este pueblo que quizá es menos afamado que otros de esta costa, para mi sin duda se convirtió en una de las paradas obligatorias que recomiendo si os vais unos días de viaje a la Costa Brava. Tanto su paseo por la playa como las calles del interior merecen mucho la pena.  Si hubiéramos tenido más días, estoy convencida que hubiéramos vuelto otro día a pasar allí una jornada de playa. ¡Tiene magníficos arenales donde el agua esta como un plato!

DÍA 4. (CADAQUÉS Y CAP DE CREUS)

En nuestra última jornada, aprovechando que el sol estaba totalmente cubierto por nubes y amenazaban tormentas, fuimos a conocer los últimos emplazamientos de nuestra lista y que se encontraban a más kilómetros de distancia de nuestro hotel. Tocaba conocer el famosísimo pueblo de Cadaqués.

La fama de Cadaqués viene de la estrecha relación de esta localidad con el artista Dalí. Salvador Dalí vivió en esta localidad muchos años de su vida junto a su mujer Gala.

Su casa ahora reconvertida en museo se encuentra en Portlligat. Pincha aquí para reservar tu entrada a la casa- museo.

Además de acercarnos a la antigua casa de Dalí, callejeamos por el pueblo, visitamos tiendas, y comimos en un excelente restaurante Can Tito.

Por la tarde nos dirigimos con el coche hasta el Cabo de Creus. El punto más oriental de la península ibérica.  Allí disfrutamos de un atardecer con unas vistas únicas. Habíamos reservado mesa en el restaurante que está ubicado junto al faro. Dónde pudimos relajarnos y poner punto y final a una escapada única, y brindar por un inicio del verano inigualable.

¿Os ha resultado de interés este post ?  Os gradezco que  dediquéis unos minutos para comentar vuestra experiencia en la Costa Brava y dejéis vuestras recomendaciones e impresiones.

Abrazos virtuales.